Acupresión y digitopuntura

Acupresión y digitopuntura

 

La acupresión y la acupuntura han sido métodos curativos utilizados en China durante milenios y basados en fundamentos similares. La acupresión, equivalente al japonés shiatsu, comenzó a extenderse por los países occidentales en tiempos recientes, en la segunda mitad del siglo XX.

La acupresión emplea el mismo principio que la acupuntura, el de los flujos energéticos, y ha sido ampliamente utilizada por la medicina oriental durante siglos. Se piensa que el cuerpo humano posee unos flujos de energía llamados chi o qi, que fluyen a través de unos canales llamados meridianos corporales.

Cuando el paciente se halla en estado de salud, dichos flujos de energía están equilibrados y la energía fluye libremente. En una persona enferma, en cambio, los flujos energéticos se obstruyen y se desequilibran; es entonces cuando se manifiesta la enfermedad.

La estimulación táctil de los puntos concretos de la piel por donde circulan estos flujos de energía, es decir, la presión en determinados puntos de los meridianos, consigue restablecer este equilibrio, liberar las obstrucciones al flujo energético y sanar o aliviar la dolencia.

Ambas técnicas terapéuticas se basan en los mismos principios, pero su forma de aplicación es claramente diferente: mientras que con la acupuntura se traspasa la piel y de alguna forma se podría considerar una técnica agresiva, la acupresión es totalmente superficial y en ningún momento altera la integridad de la superficie cutánea.

Es más, no es ni siquiera necesario que el paciente se desvista o descubra parte de su piel para que la técnica de la acupresión pueda aplicarse.
Para ampliar información podemos consultar la colección de Medicina Natural de Signo Editores en el siguiente enlace:   www.signoeditores.co

 

 

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Los Aceites de Cocina

La Verdad Sobre el Aceite de Cocina

 

El aceite natural de cocina contiene (antes de ser procesado químicamente) todo esto: vitamina A, clorofila, vitamina E, ácidos grasos NO saturados, lecitina (que contrarresta al colesterol), ácido linoléico.

Las técnicas modernas de procesamiento del aceite, eliminan TODO eso y dejan solo el colesterol.

Proceso de “purificación” del aceite de cocina.

Neutralización a base de sosa cáustica, ácido sulfúrico para eliminar sustancias amargas, mucílagos, albuminoides, etc. Deodorización, sobrecalentamiento para darle transparencia, añadido de preservativos y antioxidantes y listo: tenemos un aceite atractivo a la vista, al gusto y al olfato, pero que no nutre para nada.

Sucede igual con: manteca vegetal, mantequilla, margarina, manteca de cacao, manteca cacahuate, quesos cocidos (todos estos productos refinados afectan al hígado directamente).
Todos los productos chatarra que se venden en nuestro país se elaboran con aceites refinados que han perdido todos sus nutrimentos y por ello NO son utilizados por el organismo. Excepto para acumularse en las venas y arterias, tapándolas y provocando enfermedades cardiovasculares.

El aumento anormal del colesterol y otras sustancias en venas y arterias, produce todo lo que se pueda usted imaginar en cuestión de enfermedades: presión arterial alta, infarto cardíaco, hemorragia cerebral, alergias.

Evite comer las frituras en paquete y los tacos fritos en aceite que lleva varias horas de uso, lo mismo que las quesadillas fritas. Nuestros antepasados no consumían alimentos fritos. La manteca y los aceites nos llegaron vía-los-gachupines. Los aztecas cocían o asaban su comida.

El aceite es su excesivo calentamiento es mortal, cosa que ocurre cuando se fríen mucho los alimentos, o cuando el mismo aceite se usa más de 6 veces (si no pregúntale al del puesto de tacos de perro de la esquina).

Las clases de aceite son;

• Oliva
• Soya
• Cártamo
• Canola
• Cacahuate
• Girasol
• Maíz
• Linaza
• Ajonjolí
• Algodón
• Coco
• Linaza

Es mejor usar manteca de cerdo que esas grasas vegetales industrializadas llenas de química. Lo natural es lo mejor, aunque sea de origen animal. (Los mejores- sin refinar serían: de oliva, de girasol y de maíz).

COMO CONSEJO busque un aceite que NO se venda en botella de plástico: el polivinilo del envase puede provocar angiosarcoma en el hígado.

Consiga aceite VIRGEN, es mucho mejor. Si es de OLIVA, vea que sea de un color verdoso. El problema es su precio. No abuse del aceite, ni lo guarde para volver a usarlo. Su mejor uso es en frío, para aliñar ensaladas. Trate de no comer cosas fritas, aunque es difícil resistirse a algunos platillos que deben ser fritos.

Es mejor usar mantequilla si se trata de freír algo, o buen aceite de oliva virgen. Lo peor son los aceites refinados y en mezcla, y súper calentados. Mantequilla sí, ¡margarina no! (o mejor, cocinar al vapor, como los chinos).

Evite como la Influenza las papas fritas a la francesa que venden en la calle o en los McDonalds.

 

 

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